Capacitación docente para lograr aulas creativas

Capacitación docente para lograr aulas creativas

 

Conseguir que el paso por las aulas sea una experiencia inolvidable para los estudiantes es un reto para los docentes, sobre todo por las exigencias de una sociedad diferente y los cambios tan acelerados que se viven en el mundo. Estos resaltan la necesidad de formar personas talentosas, competentes técnicas y emocionalmente, y capaces de innovar y emprender nuevos retos.

 

 

El docente debe prepararse para mejorar su docencia e impactar en el aprendizaje de sus estudiantes. Los estudios sustentan que entre las acciones que mejoran la calidad del docente están la capacitación constante y la búsqueda de un desarrollo profesional. Un ejemplo claro es Finlandia, donde los investigadores creen que la causa principal del éxito de este sistema es la excelencia de sus maestros.

 

 

La gestión educativa no debe dejar de lado la importancia del docente, su desarrollo profesional y su continua formación y capacitación. Al contrario, esto debe ser una prioridad en las instituciones educativas. Como lo menciona la pedagoga Lea Vezub, «es necesario sentar las bases de una nueva identidad y profesionalidad. Los grandes cambios experimentados en lo social, económico, político, cultural e incluso a nivel de la vida privada de las personas, las nuevas características de los niños y adolescentes y el incremento constante de las demandas que la sociedad civil realiza a la escuela, nos obligan sin duda a redefinir el oficio del docente».

Entonces, la capacitación y actualización son clave para responder al quehacer educativo de este siglo.

Es necesario que el docente tenga los saberes del área que imparte, de métodos y estrategias didácticas efectivas y de como evaluar formativamente, tomando en cuenta que es pieza clave en el proceso de aprendizaje.

De acuerdo a la experiencia en capacitaciones a docentes en el interior del país, dos componentes sobresalen: la necesidad de autoformación y la reflexión.

 

La autoformación, definida como «el poder de apropiarse de su propia formación», no solo es un proceso individual sino también incluye la búsqueda de espacios de capacitación que desarrollen capacidades y habilidades para desempeñar de mejor forma la labor docente. Implica responsabilidad propia que lleva a una mejora, autonomía y a favorecer la reflexión sobre su práctica para mejorarla, buscando alternativas para solucionar sus dificultades. Es valido preguntarse: ¿está actividad me funciona?, o por el contrario, si la actividad no me da los resultados esperados, ¿qué debo hacer para mejorarla? Es allí donde se encuentra la riqueza para tomar las decisiones y hacer modificaciones para lograr que los estudiantes aprendan.

 

En los programas de capacitación, estos componentes permiten evidenciar cambios en el aula. Los docentes promueven el aprendizaje cooperativo, estimulan el desarrollo de habilidades y destrezas en sus estudiantes por medio del juego o de rincones de aprendizaje, incentivan el placer por la lectura y realizan actividades que alejan el tradicionalismo de las aulas.

 

Los centros educativos deben proveer a los docentes programas y oportunidades de capacitación que satisfagan las necesidades de actualización, que generen un intercambio de experiencias con otros docentes y que provean el desarrollo de competencias que mejoran las condiciones para la enseñanza y el aprendizaje en el aula, pues es allí donde se verán los frutos de la capacitación.

 

Colaboración: M.A. Jennifer Jhonson del Centro de Investigaciones Educativas, Universidad del Valle de Guatemala, teléfono 2202 5333