Los fenicios

La civilización Fenicia se desarrolló principalmente en el noroeste de Oriente Medio, lo que actualmente son las costas de Siria y Líbano aproximadamente 3,000 a.c aunque alcanzó su cúspide entre 1,200 a.c y 900 a.c.

10-12

AÑOS
Por Gaby Castro y Gabriela Achury

 

Esta civilización ocupó los territorios que hoy son las costas de Siria y Líbano durante varios siglos, alcanzando su esplendor entre 1,200 a.C y 900 a.C.

 

Parte de las costumbres fenicias todavía son un misterio y gran parte de la historia conocida se basa en suposiciones. Aunque se sabe que abarcaron y dominaron las costas del Mediterráneo, su estructura social aún no está muy clara. Los historiadores creen que hubo una gran división de clases, aunque no están seguros cuánto tiempo duró. Se conoce que existían dos clases principales: los Libios, quienes servían, y los Púnicos, que dominaban.

Se cree que debido a constantes rebeliones, los Libios lograron obtener los mismos derechos que los Púnicos. Irónicamente, después de la caída de Cartago (una de las ciudades fenicias más importantes, conquistada por los romanos), los Libios fueron los responsables de mantener la lengua y cultura fenicia.

 

Foto: Shutterstock

Los fenicios dependían económicamente del comercio, por lo que debían estar en constante contacto con otras culturas. Esto provocó que tuvieran relación con los griegos, los egipcios, los asirios y los etruscos, por mencionar algunos. Con el tiempo, el intercambio dejó de ser únicamente monetario y permitieron que los extranjeros se establecieran y vivieran en sus territorios, fomentando la influencia de una cultura sobre la otra apoyando el mestizaje.

Las habilidades de negociación de los fenicios eran famosas, tanto para comprar como para vender o intercambiar.

 

Tenían dos rutas principales:

  • Vía Marítima: transportaban en barcos la plata, hierro, plomo, estaño, ambar, cereales y lana de Europa y marfil, oro, plumas de avestruz y papiro de África.
  • Vía terrestre: movían a través de caravanas productos como vino, aceite, especias, perfumes y telas de Arabia, Mesopotamia, Persia e India.

Uno de sus principales productos de intercambio, que ellos mismos producían fue el color púrpura para tintes, que era extraído de caracoles marinos. Este se utilizaba para las telas finas que vestían los  reyes y emperadores.

Foto: National Geographic

En cuanto a aspectos religiosos, eran politeístas. Creían y adoraban a los astros y a los fenómenos de la naturaleza como deidades. Los principales eran: Baal (dios del Sol y maestro de las lluvias y tormentas) y Astarte o Baalith (luna, diosa de la vegetación y fecundidad). Estos cambiaban de nombre según la región.

 

Finalmente se reconoce a los Fenicios gracias a su alfabeto y escritura cuneiforme en tablillas de arcilla, como lo habían hecho los antiguos babilonios, aunque posteriormente utilizaron la escritura jeroglífica en papiro. Crearon un alfabeto de 22 signos que buscaba representar los sonidos producidos por la voz humana que posteriormente fue complementado y adaptado por los griegos y romanos.

Se puede decir que la civilización fenicia aprovechó a la perfección su posición territorial para desarrollarse y evolucionar como cultura siendo expertos comerciantes y navegantes que influenciaron en otras culturas. Llegaron a su fin alrededor del año 146 a.C ante los romanos, quienes los conquistaron, aunque su influencia todavía se puede percibir.