Primeros días tras la Independencia de Guatemala

La independencia fue un proceso que llegó a cambiar la percepción de la realidad, que dió esperanza a muchos de un mejor futuro con más libertad y causó incertidumbre en otros por no saber si, al estar separados de un reino antiguo como eran los Españoles, las cosas podrían llevarse bien y prosperar como guatemaltecos.

8-10

AÑOS
Por Redacción Educativa

 

La independencia fue un proceso que llegó a cambiar la percepción de la realidad, que dio esperanza a muchos de un mejor futuro con más libertad y causó incertidumbre en otros por no saber si, al estar separados de un reino antiguo como eran los Españoles, las cosas podrían llevarse bien y prosperar como guatemaltecos; pero ¿Cómo fueron exactamente los días posteriores a la independencia?

Una publicación de 1897 por Agustín Gómez Carrillo llamada Estudio Histórico de la América Central brinda un panorama más amplio de lo que ocurrió en los siguientes días.

Foto: Archivo

 

Este documento menciona que luego de proclamada la independencia, la mayor parte de ciudadanos de la ciudad celebraron con mucha felicidad sin pensar en los límites futuros que llegarían con este suceso, y lo mismo sucedió en toda Centroamérica cuando llegaron los correos con la nota declaratoria.

Centroamérica llega de esta forma a encontrarse libre y soberana, desligada del reino Español, pero también vulnerable a rupturas en el gobierno establecido y desastres que lleguen a fraccionar el territorio. Esta decisión tuvo distintas reacciones por parte de los líderes de los demás países; en El Salvador fue recibida con entusiasmo junto con una convocatoria para seleccionar representantes al Congreso Nacional; aunque en Nicaragua y Honduras, debido a que los gobernadores intendentes estaban en desacuerdo con Gaínza, surgieron dudas respecto a anexar los territorios a Guatemala, por lo que, tomando las provincias de León y Comayagua, acordaron firmar el plan de Iguala y unirse a México pero sin obedecer ni mandar representantes al congreso reunido en la Ciudad de Guatemala. Aunque no todo el territorio de estos países se encontraba unido en decisión y la región de Granada si decidió mandar representantes a Guatemala y Costa Rica, apoyando la independencia pero sin unirse al acta de Guatemala ni a la capital de Nicaragua, por lo que se declararon neutrales y en la capacidad de gobernarse solos.

Posteriormente, estas decisiones parecieron quedar atrás cuando se firmó la anexión a México de todos los países centroamericanos.