Calendario Romano, Juliano y Gregoriano

El calendario es la forma física de medir el tiempo basados en la necesidad del ser humano de ubicarse en el espacio y tiempo, permitiendo de esa forma conocer de mejor manera los tiempos necesarios para distintas actividades de supervivencia, como son las siembras y cosechas.

10-12

AÑOS
Por Gabriela Achury

El calendario es la forma física de medir el tiempo basados en la necesidad del ser humano de ubicarse en el espacio y tiempo, permitiendo de esa forma conocer de mejor manera los tiempos necesarios para distintas actividades de supervivencia, como son las siembras y cosechas.

 

Varias civilizaciones antiguas crearon calendarios basados en los movimientos astronómicos observados aunque 3 de estos calendarios sobresalieron y han sido los utilizados por la mayoría de la población durante miles de años, estos son:

  • Calendario Romano: 

 

Calendario manejado por el Imperio Romano desde la fundación de Roma y creado por Numa Pompilio con un año de 304 días repartidos en 10 meses siendo 6 meses de 30 días y 4 de 31. Este calendario era muy desfasado de lo que en realidad tarda la tierra en dar una vuelta al sol, por lo que cada año se debían realizar ajustes por existir una brecha de tiempo que causaba que las estaciones no se repitieran en las mismas fechas entre un año y el otro.

Las autoridades romanas manejaban los ajustes según conveniencia política por lo que, en el siglo Vll A.C se añadieron dos meses más al final de cada año. Gracias a este agregado se lograron tener 12 meses a los que llamaron “meses lunares”, esto debido a que se calculaba el mes de 29.5 días según el tiempo entre una luna llena y la siguiente. La calendarización romana se llevó entonces en el siguiente orden:

  1. Marzo como el primer mes en honor a Marte, el dios romano de la guerra.
  2. Abril en honor a la diosa Afrodita que era representada por el planeta Venus.
  3. Mayo dedicado a la diosa de la abundancia Maia.
  4. Junio honrando al fundador de la república romana Junio Bruto y a la diosa del matrimonio Juno.
  5. Quintillis por ser el quinto mes.
  6. Sextillis por ser el sexto mes.
  7. Septiembre por la secuencia calendárica siendo este el séptimo mes.
  8. Octubre por ser el octavo mes.
  9. Noviembre el noveno mes.
  10. Diciembre el décimo mes.
  11. Enero honrando al dios romano de dos caras Jano.
  12. Febrero de una fiesta romana anual en donde se celebraban hogueras purificadoras.
Foto: Limes

 

  • Calendario Juliano: 

 

Calendario desarrollado por el astrónomo de origen griego Sosígenes de Alejandría a petición de Julio César quien buscaba corregir los errores del calendario romano utilizado.

Este calendario dió inicio en el año 46 A.C o 708 de la fundación de Roma con ajustes de varios días para lograr compensar el error que se había acumulado hasta esa fecha, por lo que ese año duró 445 días alcanzando el nombre de “año de la confusión” e iniciando oficialmente como primer año del Calendario Juliano en el año 45 A.C.

Tiene una duración de 365 días y 6 horas divididos en 12 meses agregándole un día extra a febrero cada cuatro años al que se le llamó año bisiesto.

A pesar de ser un calendario mucho más exacto a la rotación de la tierra no es exacto ya que cada 3,300 años existe un error de un día.

Durante este cambio de calendario se cambió el nombre del mes conocido como Quintillis a Julios en honor al emperador Julio César con una duración de 31 días, al igual que se cambió el del mes conocido como Sextillis a Augustus en honor al emperador Augusto, quien exigió que este mes tuviera 31 días para no restar importancia de este frente al mes en honor a Julio Cesar.

En el 44 A.C se acordó que cada año duraría 365 días y que cada 4 años este duraría 366, se llamaría bisiesto y sería divisible entre 4. A pesar de estas correcciones existía un error o desajuste de 3 días cada 400 años por todavía existir un margen de error de 11 minutos y 14 segundos por año entre el calendario establecido por Sosígenes y el astronómico que causaron un error acumulado de casi 10 días entre el 325 y 1,582 d.c por lo que se comenzó a pensar en el futuro desarrollo del calendario utilizado actualmente conocido como Calendario Gregoriano.

Foto: Pixabay

 

  • Calendario Gregoriano:

 

En el año 1582, debido a los errores acumulados por el calendario mantenido hasta ese momento, el Papa Gregorio Xlll fue aconsejado por Alosyus Lillius y Christopher Flavius de hacer una reestructuración al Calendario Juliano.

El nuevo calendario llamado Calendario Gregoriano buscó ajustar el calendario civil al astronómico o trópico, que es el tiempo que tarda la tierra en dar una vuelta al sol, aunque en realidad buscaba ajustar el calendario litúrgico bajo el cual se especificaban las festividades religiosas; resaltando la Pascua que, de continuar con el antiguo calendario, hubiera cambiado de estaciones con el pasar de los siglos.

Se tomó como base el momento astronómico fijado para la Pascua o Semana Santa en el Primer Concilio de Nicea en el año 325, la cual se encontraba desfasada por 10 días en relación al año trópico para 1,582.

 

Buscando corregir ese error de 10 días se decidió eliminar esa cantidad de días entre el 4 y el 15 de octubre de ese año debido a la falta de festividades religiosas en esos días, causando que ese año únicamente tuviera 355 días y fuera llamado “año de la corrección”

Se realizó de igual manera una corrección a los años bisiestos, no solo dejándolos establecidos cada 4 años sino que para poder ser bisiestos deben ser divisibles entre 4 y los años fin de siglo terminados en dos ceros solo fueran bisiestos si eran divisibles entre 400.

A pesar de estos ajustes, el calendario todavía tiene un error residual de 26 segundos por año que se acumula formando un día cada 3,323 años; debido a esto cerca del año 4,905 se deberá realizar una corrección quitando un año bisiesto de los ya establecidos.

Este calendario fue tomado casi inmediatamente por todos los países regidos bajo la religión católica y con el paso de los años fue aceptado y utilizado por los demás territorios, siendo los últimos en adoptarlo, el Imperio Ruso que utilizó el Juliano por casi 200 años más hasta la Revolución Bolchevique.

Foto: Shutterstock