El tacto

El tacto es uno de los primeros sentidos que desarrolla el ser humano que consiste de receptores ubicados en la piel, que cubre y protege la parte interna del cuerpo del ambiente, que permiten comunicar distintas sensaciones al cerebro a través de neuronas especializadas que pasan de los receptores cutáneos a los nervios espinales y craneales.

6-8

AÑOS
Por Gabriela Achury

El tacto es uno de los primeros sentidos que desarrolla el ser humano que consiste de receptores ubicados en la piel, que cubre y protege la parte interna del cuerpo del ambiente, que permiten comunicar distintas sensaciones al cerebro a través de neuronas especializadas que pasan de los receptores cutáneos a los nervios espinales y craneales.

La piel es un órgano del sistema tegumentario como las uñas y el pelo que cumple 3 funciones específicas y fundamentales para sobrevivir: controla la temperatura por medio del sudor; protege de bacterias, rayos ultravioleta y deshidratación y recibe estímulos por los receptores nerviosos.

Se compone de diversas partes que cumplen funciones específicas:

 

Epidermis: Parte delgada y externa de la piel que está cubierta de queratina (impermeable al agua) Esta está compuesta por 5 capas, siendo 3 de ellas capaces de regenerarse.

  • Estrato córneo: Barrera contra la luz, calor y bacterias. Compuesta de células muertas llenas de queratina.
  • Estrato lúcido: Encontrado en las palmas de las manos y planta de los pies.
  • Estrato granuloso: Tiene células con gránulos llenos de queratina cuyo núcleo está en distintas etapas de degeneración.
  • Estrato espinoso: Tiene de 8 a 10 capas de células poliédricas.
  • Estrato basal: Lugar donde nacen las células que forman el resto de capas.

 

Dermis: Parte de la piel que tiene elementos que dan vida a esta como vasos sanguíneos, nervios, glándulas sudoríparas y sebáceas, fibras elásticas y receptores sensitivos.

Hipodermis: Es la región subcutánea que es rica en grasa y vasos sanguíneos. Se encuentra debajo de la dermis y es espesa, resistente y elástica.

Las partes más sensibles de la piel son las manos, los labios, la nariz y las mejillas, mientras que las menos sensibles son el hombro, la pantorrilla, la espalda y el muslo.

El color de esta depende de la melanina producida, que protege de los rayos solares y mientras más oscura es, contiene mayor melanina y es más resistente a los rayos solares.

 

Sentido del tacto
Foto: Archivo