Manejo de desechos sólidos

El manejo de los desechos es un comportamiento muy importante para buscar mantener el cuidado del medio ambiente y evitar que este continúe degradándose afectando las diversas formas de vida presentes en la tierra.

8-10

AÑOS
Por Gabriela Achury

Existen diversos tipos de desecho, pero algunos causan más daño al medio ambiente al no ser manejados de manera correcta, contaminando y evitando el desarrollo correcto de diversas formas de vida.

Los desechos sólidos son todos los materiales considerados un desperdicio de actividades realizadas por el ser humano, es la basura como comúnmente se le llama.

Esta basura del hogar o de alguna actividad se puede dividir en dos tipos:

Desechos orgánicos: originados a partir de seres vivos como hojas, restos de frutas y estiércol. Pueden ser utilizados como abono si se manejan correctamente debido a que se desintegran fácilmente y contienen vitaminas y minerales utilizables.

Desechos inorgánicos: son los provenientes de los procesos industriales como el vidrio, las llantas y el plástico. Pueden ser peligrosos por contener tóxicos corrosivos, reactivos e inflamables y toman muchos años para poder desintegrarse si es que lo hacen. Es la principal fuente de contaminación y el mal manejo de estos puede causar enfermedades, heridas o intoxicaciones. También se incluyen jeringas, insecticidas y medicamentos.

Desde hace uno años, el manejo de desechos y separación de los mismos se ha vuelto algo más común buscando reducir enfermedades gastrointestinales, oculares, respiratorias y de la piel o la contaminación de lagos, mares y ríos causadas por el mal manejo y clasificación de los desechos. Debido a esto se ha iniciado a clasificar de mayor manera en algunos lugares públicos y hogares los desechos, colocando en botes de basura de distintos colores los diferentes tipos de desechos.

Se busca proponer acciones que ayuden a eliminar o reducir significativamente la contaminación por desechos sólidos a través de unos pasos comúnmente conocidos como las 3 R’s:

Reducir: Disminuir la cantidad de materiales utilizados con el uso de productos con mayor duración que puedan luego ser retornables o reutilizados. Es simplemente comprar menos.

Reusar: Es volver a utilizar objetos con el mismo fin o de otra manera en lugar de conseguir un nuevo objeto. Alargar la vida de un producto y evitar pensar en solo usar y luego tirar.

Reciclar: Implica modificar o tratar de manera especial los desechos para poder obtener nuevos productos de algunos materiales y evitar el daño que implica la eliminación de estos.

Foto: Archivo