'

Aunque los japoneses aseguran no vivir atemorizados por las supersticiones

 

En muchos edificios del mundo no existe el piso 13 por considerarse un número de mala suerte pero, en la cultura japonesa, los números 4 y 9 son los que ocasionan infortunios. Por esto, en ningún hospital de Japón existen estos niveles. La explicación es que el número 4 se pronuncia casi igual que la palabra “muerte”, y el número 9 como la palabra “dolor”.

Además, por razones de pronunciación, en algunos hospitales tampoco existe la habitación número 42 (“shi-ni”), ya que es de mal augurio, pues podría traducirse como la expresión “prepararse para morir”.

Y en maternidad ni siquiera se pronuncia el 43 (“shi-zan”), ya que suena igual que “parto muerto”.

Lo más curioso de estas creencias es que los japoneses aseguran no vivir atemorizados por las supersticiones. Algo contradictorio, ¿no crees?