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Aunque físicamente se parezcan mucho más a los reptiles, algunos fósiles descubiertos los relacionan directamente con las aves modernas.

 

Todos conocemos la historia de los dinosaurios, esos animales gigantes y temibles que dominaron la Tierra durante millones de años y que desaparecieron totalmente. En 1861, el paleontólogo Christian Erich Hermann von Meyer, descubrió una pluma única y fosilizada en una cantera de piedra caliza cerca de Solnhofen, en Alemania.

Poco después se descubrió un fósil casi completo del animal al que pertenecía: el Archaeopteryx al que le encontraran huellas de plumas por todo el cuerpo, con lo que se declaró como un enlace evolutivo entre los dinosaurios y los pájaros.

El archaeopteryx fue el primero y uno de los mejores fósiles encontrados que tiene claros rasgos de un ave moderna y de un dinosaurio terópodo, como los tres dedos que formaban unas garras como las de los velociraptores. Y según estudios realizados tenía un cerebro parecido al de los pájaros que le daba la habilidad de volar, el equilibrio y una visión desarrollada.

Además, tenía una cola larga y huesuda como la de muchos dinosaurios pero cubierta de plumas. En las patas, tiene un dedo al revés para poder posarse, como los de los pájaros modernos y sus largas piernas de dinosaurio le permitían correr rápido para atrapar a sus presas y tomar impulso para volar.

Pero el archaeopteryx no es el único animal mitad-dinosaurio, mitad ave, conocido. Én los últimos 20 años, se descubrieron gran cantidad de nuevos fósiles. Algunos parecen más dinosaurios con plumas que animales voladores. Otros parecen más pájaros, pero con características singulares como el Microraptor, tenía cuatro alas.

Y estos fósiles han convencido a los expertos de que algunos dinosaurios no se extinguieron, sino que un particular grupo de dinosaurios pequeños, ágiles y de dos patas evolucionaron hacia las aves.

¡Increíble! ¿no crees?