Ponche de frutas

Ponche de frutas

En un pueblo no muy lejano, una vez que se acercaba Navidad, los habitantes buscaban un sabor que se identificara con la época. Los mejores cocineros se aglomeraron para encontrar el sabor, pero ninguno de los que probaban evocaba un ambiente navideño.

Allí vivía don Juan, a quien le gustaba comer frutas. Ese día, don Juan dispuso hacer un coctel, pero al mismo tiempo hervía agua con azúcar y canela para hacer un té. De repente, se le cayo la fruta en el agua hirviendo.

Don Juan se dio cuenta, probó el resultado y le gustó. Así que fue a darle a su esposa para que probara. A ella le encantó, sólo le sugirió que le agregara ciruelas, pasas y coco.

Los dos llevaron la bebida caliente y cuando este la probó, se quedó fascinado con la receta y pidió que trajeran más, para que los habitantes del pueblo la probaran y la aceptaran como el sabor que identificaría a la Navidad.

Esa Navidad todos preparon la bebida caliente en sus hogares y, poco a poco, la receta se expandió a los otros pueblos. Desde entonces, a don Juan se le conoce como el inventor del ponche de frutas, quien descubrió por accidente la receta, en el momento menos esperado.

Karla González

Adaptación 212 palabras