Conflicto Armado en Colombia

El conflicto armado colombiano, el más largo de América Latina, con más de 50 años sin paz es uno de los más conocidos y estudiados a nivel mundial.

10-12

AÑOS
Por Gabriela Achury

 

El conflicto armado colombiano, el más largo de América Latina, con más de 50 años sin paz es uno de los más conocidos y estudiados a nivel mundial.

Este conflicto que dejó un rastro de más de 300,000 muertos en sus primeros 10 años, vio su inicio en 1946 con la victoria de Mariano Ospina, un candidato conservador, en las elecciones; quién, aunque intentó evitar las violencia dando puestos a sus opositores, no lo logró por completo iniciando un enfrentamiento violento con los liberales que comenzaron a reunir armas y cometer abusos de poder. La lucha se desató con el asesinato de uno de los líderes liberales, Gaitán, en 1948, suceso que incitó a muchos seguidores con amenazar con una revolución, aunque esta no terminó por suceder y solo se cometieron actos violentos, muchas veces contra la población civil.

 

A partir de esta fecha se iniciaron los grupos de guerrillas liberales y los ejércitos conservadores, que dejaron a muchos pueblos devastados debido a la cantidad de personas desplazadas y asesinadas, hasta que en 1953, el general Rojas da un Golpe de Estado logrando que la mayoría entregaran armas prometiendo eliminar los cargos por los delitos cometidos. El general Rojas gana aceptación del pueblo distanciándose de los partidos tradicionales, quienes comienzan a oponerse mediante el uso de periódicos, aunque pronto son censurados y obligados a callar.

Esta medida a forma de dictadura causó un incremento en protestas civiles, que junto a la caída del precio del café y la oposición de los partidos, causaron la caída de este gobierno y dieron paso a un periodo de repartición del poder por parte de los dos partidos con el frente nacional. Durante 16 años, entre 1958 y 1974, los dos partidos intercalaron el control del gobierno disminuyendo de forma significativa los conflictos armados entre las partes.

 

A pesar del control compartido del país, entre 1964 y 1974 se formaron 3 frentes importantes de guerrillas conocidos como: Las FARC, el ELN y el M-19 que luchaban en un inicio contra la injusticia percibida, la exclusión política de ciertos sectores de la sociedad y el dominio de las tierras; y aunque al inicio estas no tenían suficiente capacidad militar, la expansión del negocio de las drogas en la política permitieron financiar las actividades armadas y el surgimiento de grupos de autodefensa que se enfocaron en asesinar, ejecutar, masacrar, desaparecer, secuestrar y desplazar a poblaciones enteras buscando el control del gobierno.

Foto: Archivo

Las FARC, con esta nueva forma de financiamiento, dejaron poco a poco sus objetivos de liberación originales por proteger las relaciones comerciales y el negocio al que habían sido introducidos, lo que complicó el proceso de paz ya que era visto como una negociación económica. El proceso de paz da inicio el 7 de agosto de 1982 cuando el presidente Belisario Betancur decide enfocar su propuesta electoral en buscar la paz con las FARC y evitar más muertes.

Este proceso inicial, sin embargo, no ve su fin en un futuro cercano ya que las FARC continúan expandiendo sus frentes mediante la extorsión y la cocaína, y los paramilitares apoyados por mafiosos y militares inician a asesinar a líderes de izquierda.

El gobierno, decide iniciar una lucha directa con las formas de financiamiento de las FARC atacando directamente al narcotráfico, aunque el cartel de Medellín, uno de los más poderosos, responde generando una época de terror entre las décadas de los años 80 y 90 con bombas, asesinatos y secuestros directamente relacionados a la población civil.

El estado Colombiano, a través del Plan Colombia, gana terreno a las FARC y comienza la desmilitarización de las fuerzas paramilitares, pudiendo dar inicio a las pláticas de paz, que aunque han logrado grandes avances con los nuevos líderes de las FARC, no han logrado definir una paz certera ni un acuerdo definitivo.

Foto: Archivo

 

Se han realizado diversos intentos de paz pero, debido a ser un tema delicado por la cantidad de personas afectadas tanto por los paramilitares como por las FARC, la ciudadanía Colombiana no termina por definir un término final. Debido a esta razón, desde 2012 se inició un proceso más formal de paz logrando que el líder de las FARC pidiera perdón por los sucesos ocurridos por su movimiento, aunque, al estas disculpas no ser popularmente aceptadas, en 2016 el presidente Santos organizó un plebicito (procedimiento donde el pueblo vota respecto a un asunto de gran importancia para el estado), que definió que el 50.23% del pueblo colombiano no quería la paz, aunque esto no quitó validez a la paz firmada en 2012.