Napoleón y su Imperio

La revolución, aunque fue un hecho radical y de mucha relevancia en la historia francesa no es el único periodo histórico que resalta y deja una gran huella en todo el continente.

10-12

AÑOS
Por Gabriela Achury

 

La Revolución Francesa fue un movimiento social y político cuyo fin era acabar con la monarquía absoluta que en ese momento lideraba el Rey Luis XVI. Duró diez años, pero  su conclusión llegó en 1799 con el golpe de estado que dio Napoleón Bonaparte y que significó el inicio de una carrera que marcó la historia.

Napoleón, un militar y estadista francés, comenzó como el Primer Cónsul de Francia hasta que cinco años después, en 1804, se autoproclamó Emperador. Este título le dio suficiente poder para iniciar una serie de campañas militares cuyo objetivo era conquistar otros territorios europeos y africanos. Esto, evidentemente, desató una serie de conflictos militares muy graves.

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Napoleón logró movilizar grandes grupos militares buscando el dominio de los países cercanos y eventualmente del continente para lograr demostrar el poder y dominio del nuevo imperio francés y liberar a las tierras de la tiranía monárquica.

 

Previo al inicio de las conocidas como «guerras Napoleónicas», se dio en Europa un sentimiento generalizado por los monarcas restantes de rechazo y amenaza por parte del nuevo régimen impuesto en Francia, cosa que les hizo diversos enemigos en el continente, específicamente Inglaterra.

Como primera decisión del imperio Francés en su búsqueda de expansión se da un bloqueo continental sobre el Imperio de Bretaña, cosa que hizo que los ingleses respondieran con ataques a los franceses con ayuda de imperios aliados que también se sentían vulnerables.

Las guerras napoleónicas fueron una serie de luchas entre el nuevo Imperio francés y Gran Bretaña y sus aliados, siendo estas un total de 7 enfrentamientos:

 

  • Primera coalición: Sucedió de 1792 a 1797 en donde participaron Reino unido, Italia, Prusia, Austria y España, logrando Francia la victoria tanto por estrategias militares como tratados de paz.

 

  • Segunda coalición: Se dio entre 1798 y 1801 con participación de Reino Unido, Imperio Ruso, Imperio Otomano, Austria, Nápoles y Portugal.  Francia logró la victoria nuevamente por las brillantes estrategias militares implementadas por Napoleón a pesar de encontrarse en crisis  financiera y económica.

 

  • Tercera coalición: Sucedida de forma breve en 1805 en donde Reino Unido tuvo apoyo del Imperio Ruso y Sueco. Durante esta guerra, parte del ejército francés intentó invadir Gran Bretaña, aunque esto no se concretó debido al enfoque que debieron prestar a la guerra continental.

 

  • Cuarta coalición: Sucedida entre 1806 y 1807 con participación de Prusia, Sajonia y Rusia aunque, una vez más, las estrategias de defensa napoleónicas lograron la victoria de la batalla.

 

  • Quinta coalición: Batalla durante 1809 con participación de Austria y Reino Unido que permitió a Francia obtener el mayor control del territorio del llamado «viejo continente».

 

  • Sexta coalición: Batalla que duró dos años entre 1812 y 1814 con la participación de Austria, Prusia, Reino Unido y Suecia y significó el mayor retroceso de la expansión francesa por el continente. El ejército francés logró invadir territorio ruso aunque tuvieron que abandonarlo debido al costo de mantener el ejército ahí, sin embargo, durante su ocupación consiguieron diversas victorias que aunque le dieron triunfos, causaron pérdida de soldados haciendo que el ejército de Napoleón retrocediera perdiendo el territorio español. En este periodo de retroceso, los aliados Británicos lograron entrar a París causando el exilio de Napoleón a la isla de Elba desde donde planeó estrategias para recuperar el territorio perdido.

 

  • Séptima y última coalición: Sucedida en el año 1815 con participación de Rusia, Prusia, Países Bajos, Reino Unido, Suecia, Austria y agrupaciones de origen Alemán, quienes desencadenaron el enfrentamiento luego de que Napoleón retoma control de París. En este último conjunto de guerras, Napoleón finalmente cayó después de varias victorias en la famosa Batalla de Waterloo, que causó perdiera hegemonía y tuviera que exiliarse en la isla de Santa Helena.

 

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Las guerras napoleónicas demarcan la fuerza que puede tener el poder militar bien enfocado, aunque trajeron muchas muertes a lo largo de todo el continente y causaron grandes pérdidas económicas. Luego de la batalla de Waterloo, se dió un cambio general en las divisiones territoriales del momento debido a que Francia se vió obligada a retroceder en todos sus frentes y la lucha francesa ayudó a que varias comunidades declararan su independencia, entre ellas todas las colonias españolas en Latinoamérica quienes tomaron la Revolución francesa como inspiración para fundamentar ideales nacionalistas. Finalmente, gracias a este periodo, Gran Bretaña logró convertirse en una nueva gran potencia mundial, dejando a Francia atrás.