Holocausto

La Segunda Guerra Mundial es hasta el momento la guerra más bélica y destructiva de la historia, aunque esto no solo es lo sucedido en la guerra, sino que va un poco más allá de esto y llega a definir también lo sucedido al pueblo judío-alemán conocido como el Holocausto.

10-12

AÑOS
Por Gabriela Achury

 

La Segunda Guerra Mundial, como es mencionado en la nota del tema, es hasta el momento la guerra más bélica y destructiva de la historia, aunque lo que no muchas veces se menciona o lo que tiende a olvidarse es que estas características no son dadas únicamente por lo sucedido en la guerra como tal entre los ejércitos, sino que va un poco más allá de esto y llega a definir también lo sucedido al pueblo judío-alemán conocido como el Holocausto.

Previo, durante e incluso después de esta guerra se desarrolló un sentimiento de rechazo hacia el pueblo Judío, principalmente por el pueblo conocido como Ario que justificaba el maltrato y conductas destructivas a estos por considerarlos inferiores y culpables de la pérdida y las consecuencias de la Primera Guerra Mundial.

Estas conductas anti-semitas, justificadas con las leyes anti-semitas impuestas durante el ascenso de Hitler al poder como canciller buscaban evitar el contacto con esta “raza impura” evitando que estos pudieran tener puestos públicos, votar o convivir como tal con los alemanes; lo que junto con la campaña publicitaria de Hitler para subir al poder hicieron que se desarrollara ese sentimiento de rechazo, miedo y hasta persecución de los judíos que permitiría más adelante la creación de lugares de tortura para toda esta raza.

 

Con la ocupación de la mitad del territorio de Polonia por los alemanes miles de judíos-polacos fueron obligados a abandonar sus hogares y ser re ubicados en suburbios que parecían más ciudades-estado carcelarias por estar completamente alejadas con grandes murallas y cercas de alambre que lograron ampliar el número de desempleo, pobreza y hambruna que hizo que muchos murieran de enfermedades. Igualmente en el mismo año (1939) oficiales del partido Nazi comenzaron a aplicar muerte por uso de gas en el programa conocido como “Euthanasia” en instituciones de enfermedades mentales alemanas, ya que estas personas también eran consideradas inferiores por el régimen y un obstáculo a la raza pura.

En julio de 1941 se envió un memorándum en donde se planteaba resolver el problema de los judíos, iniciando en septiembre a marcar con una estrella amarilla a todos los judíos ubicados en territorio alemán facilitando su identificación y futura deportación a los conocidos como “guettos” polacos o a las ciudades alemanas ubicadas en la Unión Soviética.

Al inicio se creía que con colocar a los judíos en aislamiento el problema que representaba su raza se iría, aunque esto no funcionó tan rápido como los Nazis y sus creencias querían, por lo que desde junio de 1941 comenzaron, en Auschwitz, uno de los campos de concentración (lugares creados posterior a los guettos que se enfocaban en tener a los judíos en condiciones peores a las de una cárcel) más grandes y crueles, los experimentos con métodos de exterminio masivo; especialmente mediante el uso del gas pesticida conocido como Zyklon-B.

En 1941 los judíos comenzaron a ser transportados en masa de los guettos en Polonia a los campos de concentración, teniendo una población inicial formada por personas enfermas, ancianos y personas muy jóvenes (niños) que fueron puestos a realizar trabajos pesados sin alimentación y luego llevados bajo falsos pretextos a cámaras cerradas donde se les aplicaba un gas que terminaba por matarlos.

Este comportamiento y técnica de exterminio, junto con otras más, continuó hasta el fin de la guerra en 1945 en nuevos campos de exterminio creados y tratados de mantener en secreto en donde se llegaron a matar a más de 6 millones de judíos, haciendo del Holocausto un sistema de aniquilación y genocidio.

Foto: Pixabay

Finalmente, el Holocausto y las prácticas que este implicaba terminaron cuando Alemania perdió la guerra y los Aliados liberaron poco a poco a los judíos de los campos de concentración y exterminio, y aunque se llevaron a cabo los Juicios de Nuremberg entre 1945 y 1946, donde se condenó a varios intelectuales del Régimen Nazi, esto no pareció aliviar por completo lo sufrido por el pueblo judío.

La mayor parte de judíos que no se sentían seguros de regresar a sus hogares tanto por la pérdida de la mayor parte de sus familiares como por la desconfianza de los vecinos, que los habían denunciado como judíos en algún momento, lo que llevó a una reubicación masiva de los mismos por toda Europa finalizando con la creación del estado de Israel en 1948.