Eclipses

Los eclipses son fenónemos astronómicos muy impresionantes donde un objeto celeste usualmente queda en medio de otros dos y bloquea parte de los rayos de luz de una estrella causando bloqueos o zonas de oscuridad.

8-10

AÑOS
Por Gabriela Achury

Seguramente has escuchado a muchas personas hablar de los eclipses, lo peligroso que es ver al cielo mientras uno sucede y los efectos que tienen sobre la tierra.

¿Qué son los eclipses?

Este es un fenómeno que sucede cuando un cuerpo celeste (la luna o un planeta) se coloca en el espacio de la sombra de otro cuerpo celeste.

En nuestro planeta suceden debido a la rotación tanto de la Tierra alrededor del Sol como de la Luna alrededor de la Tierra, por lo que en algunos momentos alguno de estos dos cuerpos celestes termina en la sombra del otro respecto a nuestro planeta.

Sin embargo, existen distintos tipos de eclipses que se diferencian por la posición del Sol y la Luna y lo que se puede observar desde la Tierra.

 

Tipos de eclipses

Eclipses solares

Este tipo de eclipse sucede cuando, mientras la Luna orbita la Tierra, se coloca justo entre el Sol y el planeta, logrando bloquear la luz que provee nuestra estrella y causando un “eclipse solar”.

Estos eclipses causan que la luna proyecte su sombra sobre ciertas partes de la tierra, dependiendo de la posición de los tres astros respecto a estos mismos. Este tipo de eclipse también se puede dividir en otros tres tipos:

  • Eclipse solar total: solo es visible desde un área muy pequeña de la Tierra, que es justo el centro de la sombra lunar sobre el planeta. Para que este tipo de eclipse sucede la Luna, el Sol y la Tierra deben encontrarse en una línea recta. Cuando sucede, el cielo se oscurece por completo por algunos segundos o incluso minutos.
  • Eclipse solar parcial: este sucede cuando los tres astros (Sol, Luna y Tierra) no están completamente alineados por lo que el Sol pareciera que tiene una sombra oscura solamente en una parte de su superficie.
  • Eclipse solar anular: en este tipo de eclipse solar, la luna se encuentra más alejada de la tierra y más “pequeña”, por lo que no tapa completamente la superficie del sol y se puede observar un anillo de luz solar alrededor de la Luna. Son generalmente más largos que los otros ya que pueden durar hasta 10 minutos aunque generalmente tardan cinco o seis y suceden específicamente debido a que la Luna no siempre está a la misma distancia de la Tierra, sino que varía entre 356,000 y 407,000 kilómetros.

 

Foto: Brgfx en Freepik

 

Eclipses lunares

En este tipo de eclipses, a diferencia de los otros, la Luna no es la que se encuentra en medio, sino es la Tierra la que está en el camino entre la luz solar y una Luna llena.

Lo que se ve en este, en lugar de encontrar parte del Sol oscurecido, es la sombra de la Tierra sobre la Luna. Estos eclipses, a diferencia de lo solares se pueden observar desde cualquier lugar del planeta donde la Luna esté sobre el horizonte al momento del eclipse.

Este tipo de eclipse, también se divide en otros dos tipos.

  • Eclipse lunar total: sucede cuando la Luna y el Sol están en los exactos extremos opuestos de la tierra. A pesar de la Tierra encontrarse en la trayectoria de la luz solar, parte de ella pasa a través de la atmósfera terrestre y se refleja en la superficie lunar, pero debido al filtro que posee la atmósfera de la luz azul, la Luna se observa en tonos rojizos desde la Tierra y es llamada comúnmente “Luna de sangre”.
  • Eclipse lunar parcial: durante este tipo de elipse, únicamente una parte de la luna se encuentra en la sombra de la tierra, y la otra está expuesta a la luz. La magnitud del eclipse puede resultar también en dar un tono rojo oscuro o un gris carbón en la parte que se encuentra en la sombra, y aunque no son tan raros como los eclipses lunares totales, suelen suceder al menos dos veces al año.

Existe también un eclipse lunar prenumbral, un fenómeno que es apenas perceptible cuando la Luna pasa por la sombra prenumbral de la Tierra, que es una sombra más “suave”.

 

Foto: Brgfx en Freepik

 

Finalmente, debemos mencionar que estos, aunque son fenómenos celestes impresionantes, deben observarse de forma adecuada. El eclipse solar en especial, puede representar un peligro para la salud humana y debe ser observados con anteojos de protección especial para evitar daños en los ojos ya que la radiación solar puede causar quemaduras en la retina y ceguera permanente.