Revolución del 20 de octubre de 1944

La salida del presidente Ubico del poder dio cierta esperanza a la población de un cambio en las leyes, de mayor poder ciudadano y campesino y de mayor desarrollo tecnológico; pero esto no sucedió inmediatamente.

10-12

AÑOS
Por Gabriela Achury

 

La salida del presidente Ubico del poder dio cierta esperanza a la población de un cambio en las leyes, de mayor poder ciudadano y campesino y de mayor desarrollo tecnológico; pero esto no sucedió inmediatamente.

De la junta militar establecida luego de la renuncia de Ubico, un general en especial buscó el poder y poder perpetuarse como una vez habían logrado Carrera y Ubico, este fue Federico Ponce Vaides, quien logró, el 4 de julio de 1944, persuadir al Congreso para ser seleccionado como Presidente Provisional sobre sus compañeros.

 

Ponce Vaides permitió que se formaran partidos políticos, surgiendo el “Frente Popular Libertador” que continuaba con la lucha de los estudiantes, y el partido “Renovación Nacional” dirigido por maestros e intelectuales, al igual que la formación de sindicatos y la promesa de elecciones libres, aunque pronto se vió que estas decisiones no se iban a llevar a cabo ya que Ponce Vaides planeaba perpetuarse en el poder. Este gobierno corto pero tiránico continuó en la misma línea de Ubico con favores a la United Fruit Company y oprimiendo los movimientos de la ciudad capital a favor de una verdadera democracia.

Durante ese tiempo, el general decidió infundir en la población el miedo a una rebelión indígena ya que el área rural no se había pronunciado tanto en los levantamientos como los ladinos de la capital. Con este objetivo Ponce Vaides mandó a traer a indígenas de áreas rurales a manifestar a favor de este para ser electo en las votaciones. El clima de tensión general aumentó hasta que el 1 de octubre uno de los líderes de la oposición fue asesinado y los demás buscaron refugio en diversas embajadas extranjeras.

 

El refugio del candidato Juan José Arévalo Bermejo en una embajada dió señales de debilitamiento de la oposición, aunque en realidad desde julio se había comenzado a planear una revolución con oficiales del ejército al mando. Los planes de revolución para quitar de forma definitiva a Ponce Vaides del poder y permitir al pueblo de Guatemala decidir libremente por sus líderes estaba dirigido por el Jacobo Árbenz Guzmán, el mayor Carlos Aldana Sandoval y Jorge Toriello, quienes habían logrado unirse a líderes civiles para planear un ataque que comenzó desde la noche del 19 de octubre. Esa misma noche se unió a este movimiento de parte de los militares el mayor Francisco Arana, quien comandó tanques de la Guardia de Honor, logrando unir fuerzas entre líderes militares y manifestantes civiles para que durante la tarde del 20 de octubre, luego de una noche de ataques y enfrentamientos durante el día, el general Ponce Vaides se rindiera abandonando el gobierno y el país.

 

Posterior a esta gran victoria del pueblo se estableció un triunvirato liderado por Francisco Javier Arana, Jacobo Árbenz y Jorge Toriello, quienes gobernarían hasta 1945 cuando se realizaron las primeras elecciones libres en Guatemala luego de un gran tiempo de opresión, donde ganó la presidencia el maestro, filósofo y escritor Juan José Arévalo Bermejo.

Foto: Archivo

 

Con este triunfo y luego de una revolución muy necesaria, se dió el fin a las opresiones gubernamentales fundamentadas en poderes extranjeros por un periodo corto de tiempo.